Marcelino García Toral sigue escribiendo páginas históricas en el Villarreal. Con 124 victorias en 250 partidos, el técnico asturiano se ha convertido en el entrenador con más triunfos del club en la élite, un registro que refleja la magnitud de su trabajo al frente del Submarino Amarillo.
Su llegada en 2013 fue determinante: logró el ascenso inmediato a Primera División, devolviendo al Villarreal a la máxima categoría tras solo un año en Segunda. Desde entonces, consolidó al equipo entre los mejores de España y Europa, clasificándolo de forma constante para competiciones continentales.
En la temporada 2015 – 16 alcanzó las semifinales de la Europa League, tras una brillante trayectoria que situó al club entre los cuatro mejores de la competición. Ese mismo año consiguió una plaza para la Champions League, confirmando el crecimiento y la ambición de un proyecto que llevó su sello.
Ahora, en su segunda etapa, Marcelino reafirma su legado con números que hablan por sí solos: récord histórico de victorias y un estilo de juego reconocible, competitivo y eficaz. Un legado que lo consolida como una de las figuras más influyentes en la historia del Villarreal a las puertas de que el conjunto castellonense dispute una nueva edición de la Liga de Campeones.

En el día de Cazorla
Curiosamente, el día que Marcelino amplió su historia en el Villarreal se enfrentó a uno de los jugadores más destacados del fútbol español y que fue homenajeado en el estadio de La Cerámica. Antes del partido que disputaron los amarillos contra el Oviedo se rindió un bonito acto para destacar la carrera de Santi Cazorla, ex jugador del Villarreal. Precisamente, la exitosa trayectoria del talentoso futbolista asturiano comenzó de la mano de Marcelino García Toral cuando el técnico dirigía al Recreativo de Huelva en la temporada 2006.